| 14/OCT/
07
«DEJAD
A LOS NIÑOS…Y NO SE LO IMPIDÁIS».

¿Cómo
está preparando a sus hijos para cuando lleguen
a adultos? ¿Cómo los aconseja para afrontar
esta transición? Los padres necesitan seguir
ciertos principios y normas para formar y dirigir
a sus hijos como adultos. El autor hace una breve
reflexión sobre el asunto.
Que los hijos comiencen a «ejercer de adultos»,
tomen decisiones importantes sobre sus vidas y quieran
casarse no es algo que pasa tan livianamente por las
vidas de sus padres.
Por años fueron ellos quienes velaban por la
mejor alimentación, el abrigo apropiado y la
educación necesaria para que estos hombres
y mujeres en formación pudiesen avanzar exitosamente
en sus vidas. Y de un día para otro —aunque
en realidad ocurre en un tiempo más prolongado—
ellos comienzan a pensar distinto acerca de ellos
mismos, sobre su futuro y sus ambiciones.
Los hijos no necesitan padres indulgentes que los
dejen hacer todo lo que quieran, sino padres que les
demuestren cómo enfrentar y resolver problemas;
padres que les enseñen a ser buenos esposos
y esposas, y a relacionarse exitosamente con otras
personas.
Si ustedes son padres, su meta debe ser preparar a
sus hijos para que los dejen, no para que se queden.
La vida de ustedes no debe girar alrededor de ellos,
sobreprotegiéndolos de todo, porque esto los
transformará en inválidos emocionales,
a la vez que no los preparará en forma apropiada
para el mundo en que deberán vivir.
Pero no es sólo prepararlos a ellos; ustedes,
por su parte, deben prepararse a sí mismos
para el día en que sus hijos se vayan. Eso
se logra cultivando intereses comunes, aprendiendo
a hacer cosas juntos, y profundizando la amistad entre
ustedes dos.
Cuando llegue el momento en que sus hijos quieran
casarse, no deben procurar organizar las vidas de
ellos. Deben permitir que el joven marido sea la cabeza
de su casa, que tome él mismo las decisiones,
que considere a su esposa y no a ustedes como su responsabilidad
primaria y su ayuda. Deben alentar a su hija a depender
de su esposo y no de ustedes en cuanto a dirección,
ayuda, compañerismo y afecto.
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